Por último

"...haber estado complicado con el viento que siempre tiene razón,
con la tierra y el agua y con la hierba que siempre tienen razón."
(R.G.A.)
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13.7.11

Poe sobrio


los hechos
siempre
estuvieron allí
arrojados
al piso
y

pisoteados.

6.6.11

Junio

 Mayo es traicionero cuando huye,
el Capitán Frío golpea las ventanas,
jinete desbocado pide vida,
sangre, sueños. Y los viejos saben
hay que pasar el invierno,
porque la tibieza ya pasó.
Siempre el invierno, y después,
a suerte y salud,
festejar otra primavera como a una novia.

Contra los vidrios empañados
voces apagadas anuncian
que ayer es débil, pero sigue vivo.
La vieja quema billetes del siglo pasado
para entrar en calor,
se acabó el Bragañolo y asola la tormenta.
Flamas amarillas, sus ventanas
resplandecen desde la calle desierta.
Pasa el botellero con guantes de lana azul,
su cabeza coronada por el resplandor
gira hacia mi ventana y se sonríe
sin envidiar mi abrigo,
arrastra su carro y sigue.
Pasa el afilador y sus cuchillos
lloran breves relámpagos
sobre la piedra.
Siluetas que se disuelven en la neblina.

Sobre mi calle desolación no hay velas
para ningún entierro, hoy la huesuda
se compadece, pasa de largo y sigue.
Todo sudor se dispersó en la atmósfera,
en la calle los cuerpos abrigados
no conservan su forma original,
todo lo vivo baila con su suerte.
¿Y quién conoce ahora el exacto trabajo
de los otros?, ¿cómo aprehender
el cansancio de esos cuerpos ajenos?
Rostros velados por ceniza me reclaman,
no es la niebla ni el agua, es ceniza,
cenizas esparcidas desde el propio
volcán que nunca cesa, nunca abandona
su avidez, su hambre de presentes y mañanas.
Puertas con burletes, ventanas clausuradas.
Y Junio abre el desván de la memoria.

23.5.11

Vals de lo muerto


alma
si tanto la has herido
porqué
reniegas
de su olvido,

porqué
si tanto te ha querido
no aceptas
ya
que no la quieres más.

17.5.11

El próximo juego



La luz, plena,
el paño verde, dispuesto.
A cara descubierta se acomodan
la parturienta, el muchachito de overol,
el viejo soldado y la madre ciega.
Los jugadores ubicados
sobre una mesa de húmeros y tibias,
reparten las barajas.
Silencio.
Murmullos.
Agitación.
Nadie recuerda reglas ni estrategias.
Hay que esperar que nazca la criatura
o apurar el parto,
dice la madre,
el juego es del nonato.

14.5.11

La ardiente impaciencia de los días


Nos quedamos a solas
y se cortó la luz.
Hay sombras y un silencio amargo
cuece sus palabras.
La tarde despliega
sus bengalas de niebla,
repican las primeras gotas
sobre el zinc y sobre
el comedor sin cielorraso.

Se justifica ahora
al elevar la voz,
pero hace rato sus gritos
convocan la borrasca
y ahora esta llegando.

Grita,
apura sus razones
y sus palabras se pierden
en los bordes difumados
de las cosas.
Grita y gesticula
mientras preparo un te.
El yin y el yan frente
a una mesa desbordada,
misterio bufo, satori oriental.

Frena el monólogo,
con un chirrido
el aire cristaliza
una palabra última, pende
la cordura
en la cuerda del equilibrista.
Pide
que no se pase el agua
y continúa.
Afuera ahora
arrecia la tormenta.

9.5.11

color humano


                                                                                                    (a J.M.P.)
cuál es
el color
que imagina
el poeta
daltónico

cuál es
el color
que ve
el poeta
daltónico

cuánto
importa si

su pincel  
esta diciendo
este.
 

8.5.11

La voz


El sonido de su voz
te recuerda a ti mismo
escuchando
ya no sabes qué cosa.

5.5.11

Litargirio

El temporal
se llevó el techo del galpón,
tirantes carcomidos por la polilla,
chapas llenas de orín y caca de paloma.
Nada más triste que las herramientas
de un plomero jubilado
desparramadas por el barro.
Busco en qué plaza quedaste,
adonde te arrumbó el ventarrón,
y te descubro bajo el único eucalipto en pié
comentando animado, frente
a un grupo de veteranos carpinteros,
tus aventuras en Wisconsin,
transando llaves inglesas
con los herederos de Wyatt Earp,
las noches de luna llena
hilando cáñamo
con las mexicanas de Puerto Vallarta,
el largo paseo por las fuentes del Nilo
hasta las minas de plomo del Kilimanjaro.
Relatas cada etapa con una claridad
digna del National Geographic,
vos
que nunca saliste de Villa Elvira,
das cátedra de sobrevivencia.

28.4.11

Samsa


ser
dudar de ser
extrañarse
ser otro

recordar ser
volverse y
revolverse
espantar
se

así
cada noche.