Por último

"...haber estado complicado con el viento que siempre tiene razón,
con la tierra y el agua y con la hierba que siempre tienen razón."
(R.G.A.)
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14.3.08

Tristezas y alegrías: ¿qué show continúa?

Chau Guinzburg, hola Dylan
¿Que tienen que ver el viejo Bob con Jorge Guinzburg?. A primera vista, poco o nada. Salvo que uno piense en eso tan indefinible y sutil que llamamos felicidad, alegría. A menos que uno recuerde, entre el fárrago cotidiano, las mil formas con que la vida de los otros nos sorprende y nos alimenta como todo verdadero banquete: sorpresivo, salvaje y sabio. Porque, es cierto, hubo y habrá muchos humoristas, periodistas sagaces y cantautores cuyas canciones nos cambian, un poco, la vida. Y así, a la tristeza de un miércoles de mierda, cuando nos enteramos que un petizo desenfadado y entrañable se piantó sin aviso, se sucede la vuelta del más talentoso camaleón que ha dado la musica folk (o el rock o el pop o como pretenda uno encasillarlo). Claro, uno podría pensar en las pequeñas y grandes injusticias de esto que llamamos vida: unos se van demasiado temprano... (59 años, que cerca estamos, qué lo parió) y otros llegan un poco tarde (¡no haber estado en el Village en ESE momento!, no haber estado en tal o cual recital, en los comienzos, cuando le gritaban el ya famoso ¡JUDAS!). Pero es que no hay caso: no hay otro tiempo que el que nos ha tocado,como escribió un maduro catalán. Y poco importan ahora esos viejos resentimientos jacobinos del Sr. Mondongo: "que el poder de los medios, que la alienación televisiva, que ya no escribe ni canta como antes...", esas críticas desmesuradas, y sobre todo inútiles, hacia todo y hacia todos: el sabor de la tristeza por el que se va de este mundo deja un gusto dificil de borrar en eso que llamamos cuerpo y alma. Y el sabor de la alegría por el que vuelve es una eléctrica droga natural, que nos conecta, una vez más, en cuerpo y alma, con el fluír de la vida, con el fluir de espectativas, esperanzas y placeres.
Forever young, viejo Bob, forever young, como vos propusiste, como vos insistís, con esta gira que nunca termina; como un rolling stone, por la calle desolation , golpeando las puertas de un cielo esquivo, porque una fuerte lluvia esta al caer y nuestra chica no escucha lay, lady, lay! y los tiempos siguen cambiando, Viejo, siguen cambiando...y solo se trata de vivir, y dejar vivir, como decía otro viejo entrañable, el mío.
P.D.:¿ nunca lo viste a Guinzburg?, ¿nunca lo escuchaste a Bob?. O estabas en otro mundo o sos demasiado joven, bue, hay tiempo, como los buenos vinos, envejecen bien y para algo nos sirve la tecnología, los amigos y sobre todo la sed.

Un mundo de sensaciones...

"Tengo un mundo de sensaciones
Un mundo de vibraciones
que te puedo regalar "
(Sandro)



No, no vamos a escribir sobre el Gitano más famoso de América. Se merece algo mejor. Se trata de nuestro actual vicepresidente, un radical k (que no es lo mismo que un k radical). ¡Ah!, ¿no se acuerdan?, tenemos vicepresidente y vean qué creativo:

"Siempre estará en la gente la sensación de inflación. Es como la inseguridad, uno puede disminuir los índices del delito pero la sensación, como es acumulativa, seguirá estando", sorprendió Cobos, que no lograba sacar el foco de la prensa en el aumento de precios y los números del Indec. Organizada por la Fundación Konrad Adenauer, la conferencia de prensa de Cobos se dio en el ciclo bautizado "El poder responde", y busca imitar el modelo de comunicación política vigente desde hace más de 50 años en Alemania: la Bundespressekonferenz. Cobos, que llegó puntual al auditorio de la UCA en Puerto Madero, respondió durante 45 minutos una pregunta por periodista, con la moderación de Alfredo Leuco.
¡Esto es lo que tantos tantos turistas de aburridísimos países opulentos vienen a buscar por aquí!. Si, Un mundo de sensaciones: sensación inflacionaria, sensación de inseguridad y hasta la tan reconocida sensación térmica que nos ha permitido abandonar la aburrida certeza de los termómetros. Porque los hechos en si no importan, lo importante es la sensación.